sábado, 31 de octubre de 2015

Relato De Un Corazón Silencioso... (Tercera Parte)

Lo que buscamos, siempre lo encontramos, tal vez, no de la forma que quisiéramos, pero las cosas suceden en el momento preciso.
Los días pasaban y cuando estamos cerca de una persona que nos agrada, el tiempo pasa volando y es que a veces pudiera sonar malo, pero cuando disfrutas esos pequeños momentos, aunque sean cortos, son los mejores que pudimos haber vivido.
Mi relación con mi compañero de trabajo iba creciendo de forma natural, como amigos que parecen hermanos. Almorzábamos juntos, me contaba sus historias, en las cuales, el protagonista siempre era la fiesta, las drogas y el alcohol. De inmediato sentí una necesidad impulsiva de querer ayudarlo y protegerlo, de tal forma que llegué a sentir que era de mi propiedad.
Mientras más pasaba el tiempo, más cariño le tomaba, las confesiones e intimidades iban saliendo en esas pequeñas e interrumpidas conversaciones, algunas veces acompañadas de cigarros y almuerzos. Nunca había sentido esa necesidad de proteger a alguien que pareciera ser fuerte, que pareciera ir creciendo con la sociedad, pero que por dentro era el niño que pude ver a los ojos en esa primera conversación...
Cuando buscamos, podemos encontrar muchas cosas, cuando encontramos, podemos desilusionarnos o encantarnos con lo que vemos y cuando vemos lo que hay frente a nosotros, simplemente, a veces, aunque nos haga daño, queremos seguir ahí...

No hay comentarios:

TIENES QUE VER QUE MÁS HAY EN MI BLOG...