El destino nunca es seguro como para confiar en él, nos enseña cosas de la vida con la seguridad de creer que estamos preparados para enfrentarla...
La vida nunca es tan simple como para no vivirla, ni tampoco es tan compleja como para aproblemarse, pero hay momentos en los cuales pasan cosas que no estamos dispuestos a enfrentar y aún así, después de todo, el destino y la vida, ya habían planeado algo para mi...
En mis días de trabajo, las cosas parecían ir normales, hartos clientes, buenas propinas y un buen ambiente en general.
Soy un chico normal, gay de 26 años, estatura promedio, físico promedio y una vida promedio. Pareciera que las cosas nunca cambian mucho, si uno mismo no sale a buscarlas, pero esta vez era todo distinto. Había esperado en secreto la llegada de un nuevo empleado, casi con sarcasmo intenté esconder mi interés, hasta que el día llegó. Cuando pisó el suelo del local, supe que estaba ahí, era un tipo ya conocido por el resto y al parecer los otros tenían una buena relación con él... Cuando trabajas en un lugar no muy grande y con pocos trabajadores, no es difícil entablar una conversación y como ya habían pasado distintos personajes, ya conocía el parlamento de memoria. Aunque esta vez, todo fue distinto. Bastó una broma acerca de mi sexualidad para sentir la curiosidad de él y la pronta aceptación y normalidad en el trato.
Aún puedo recordar claramente esa conversación, aún puedo ver como esos ojos me prestaron toda la atención que necesitaba... Ese día fue cuando lo conocí, el día en que no sabía lo que iba a pasar más adelante, nunca imaginé que ese día, la vida y el destino, ya tenían preparado algo para mi....
2 comentarios:
AAAAHHHHHH!!!!! quedé super metía xD kero leer mas!!!!! Me encanta tu blog Mario <3 Besos
Ceci te ailobiu, pronto se viene la tercera parte, ahí te avisaré cuando esté lista y graaaacias por leer mi blog
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