Nunca fui tan malo como para que alguien me odie, jamás tuve la culpa de algún desastre, tal vez sea mi exceso de personalidad o solo mi locura incomprendida...
Un día ya no fue importante, el paso de una cosa a otra lo provocamos juntos, tal vez fue mucho llanto y poca risa, puede que la emoción desapareciera o se haya convertido en una mala rutina...
Prefiero un regreso a casa tranquilo, sin dudas, sin dramas, con mas sueño y menos nostalgia, simplemente no voy a recurrir a malas maniobras, esperaré sentado a ver si las cartas del tarot son una buena guía, después de todo nunca se pierde mucho y si no se gana, entonces, jamás se extraña lo que nunca tuvimos...
Encuentra tu alma gemela, alma gemela dónde estás?