Primera parte...
Hoy parte todo, hoy que quería dormir hasta tarde gracias a las pastillas que me recetó el médico, llaman de mi trabajo diciendo que la licencia no había sido enviada. Entonces me bañé, me hice el jopo y salí cual Edward Cullen a reclamar al centro médico. Entonces ahí quedó mi actitud dramática y vampirezca, cuando la mujer de recepción con esa chasquilla atrevida y con cara redonda dice que el médico no tiene turno hoy, médico, ese médico que miraba con ese ojo derecho medio cerrado y sus manos grandes, suaves y frías, no estaba...
Segunda parte...
Mientras la tarde pasaba y yo esperaba el llamado de recursos humanos por novedades con mi licencia. Tuve el celular pegado a mi mano como Spider man con un traje de velcro y nada pasó. Entonces, me senté en el sillón a cantar karaokes como viuda después de un año sin salir, para pasar la tarde y la llamada jamás llegó...
Cuando el reloj daba las 22 horas, era momento para esperar lo peor, como si Salfate me diera una mala noticia y fue así que decidí salir a caminar y romper mi abstinencia del tabaco y fumar como maricón celoso con mi amiga... luego de casi una hora de conversa tipo "lo que callamos las mujeres", me fui a mi casa en bicicleta, que está a una cuadra, subí a mi pieza, tomé mi mitad de pastilla y como dice mi madre, mañana será un camarón que se duerme, amanece más temprano...
Tercera parte...
Al fin la maldita llamada llegó con buenas noticias, estaba más feliz que maricón con dos potos. Pero también era mi último día de licencia y toda mi gloriosa semana libre llegaba a su fin...
Quería sentarme en mi nuevo lugar favorito de la ciudad, para escuchar el ruido y dejar de pensar. Aunque ya me había dado cuenta de que alguien te guste, no es suficiente para querer estar con esa persona, es algo más complejo, aunque reconozco que un ratón en un laberinto es más inteligente y rápido que yo...
Aún no termina el día, es casi hora de once, pero me queda el consuelo que usualmente los días siempre llegan a su fin...
Ya dice el dicho, aunque esta vez no se lo escuché a mi mamá, mañana será otro día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario